Muchos accidentes “no simplemente ocurren” por si solos. Son resultado del descuido o irresponsabilidad de alguien, o de condiciones peligrosas, o de productos defectuosos, o de ponerlo a usted en circunstancia peligrosas. Con mucha frecuencia los accidentes causan lesiones a la gente, daño a la propiedad y el interés de los negocios, y originan gastos que las personas inocentes tienen que pagar, por algo que no fue su culpa. Cuando la persona responsable del “accidente” se niega a aceptar la responsabilidad total por ello, y a pagarlo todo “como es debido”, con mucha frecuencia los servicios de un abogado son esenciales para que usted pueda recuperar lo que la ley le permite. En muchos casos, el involucramiento de un abogado hace que la persona o la compañia responsable del accidente tome acción remedial para que alguien más no se lesione de la misma manera en el futuro. Por ejemplo, si una compañía de buses le permite a sus choferes manejar con exceso de velocidad, o no impone los niveles de seguridad, su demanda contra la compañía de buses puede hacer que esta tome medidas enérgicas acerca del exceso de velocidad o el equipo defectuoso. Esto puede ayudar para que otros no se lesionen en otros accidentes de buses.

- No. Cuando la lesión es ligera, los daños son muy pequeños y las circunstancias que causaron el accidente probablemente no volverán a ocurrir, lo mejor es “levantarse, cepillarse y empezar de nuevo” – esencialmente olvídelo.

Por ejemplo, si es un raspón menor en el guardabarros en un estacionamiento, su compañía de seguros o la del otro chofer, puede ocuparse de todo, excepto del deducible y tal vez no vale la pena tratar de recuperarlo, aun en el Tribunal de Reclamos Menores.

Pero si el accidente no es insignificante, usted puede sufrir una lesión real. Usted puede tener daño cuantioso a la propiedad. Usted puede incurrir grandes cuentas médicas no cubiertas por su seguro de salud, puede tener una cicatriz permanente, ser incapaz de jugar su deporte favorito o hacer su trabajo, o tener otros gastos significativos. Si el asunto no es menor, o es probable que las circunstancias se repitan – tal vez con otra persona, entonces usted debe consultar a un abogado, por lo menos para que el abogado le ayude a considerar sus opciones. Si usted y su abogado concluyen que usted “tiene un caso” el abogado puede ayudarle a recuperar por las lesiones, los gastos y los daños que usted recibió y, al mismo tiempo posiblemente prevenir que un ”accidente” similar ocurra y lesione a otros.

Generalmente los abogados manejan los casos de accidente con la base de una “tarifa contingente”. Esto quiere decir que no le cobran ninguna tarifa a menos que le recuperen dinero a usted. Ellos entonces reciben un porcentaje de la cantidad lo que ellos le ayudan a usted a recuperar. En algunos estados, dependiendo del tipo de caso, el porcentaje máximo que los abogados pueden cobrar es fijado por la ley. En otros, es lo que usted y su abogado acuerden por su cuenta. Similarmente, en algunos estados el abogado puede pagar por anticipado los gastos de obtener reportes médicos, reportes de accidente, tomar declaraciones, y contratar expertos de su propio bolsillo, y usted no tiene que pagar estos gastos hasta que gane. Sin embargo en otros estados, la ley le exige a los clientes pagar por anticipado los gastos de bolsillo, u obligar al cliente a reembolsar al abogado por ellos, sin importar como salga el caso.

No. Si usted resulta involucrado en un accidente y la otra persona tiene seguro y se lo reporta a su compañía de seguros, es muy probable que la compañía de seguros se ponga en contacto con usted rápidamente, en persona, o por teléfono. Usted no tiene que hablar con ellos y con frecuencia es sensato hablar primero con un abogado. Especialmente si hay lesiones personales, con frecuencia es mejor hablar con un abogado primero y hacer que el abogado lo represente en las negociaciones con la compañía de seguros. La mayoría de las veces usted va a salir ganando.

¿Usted sabe que tan extensas son sus lesiones? ¿Cuánto le van a durar? ¿Qué tan difícil va a ser el proceso de recuperación? ¿Cuántos ingresos va a perder, no solamente por el tiempo que va a dejar de trabajar, sino después? ¿Cuánto dinero es generalmente recuperable para una persona que ha sido similarmente lesionada y tiene representación legal? Probablemente usted no sabe ninguna de estas cosas. Pero la compañía de seguros conoce muy bien las respuestas y no se lo va a decir a usted. Usted estaría negociando ciegamente, sin ninguna idea de cuánto puede tener derecho a recuperar. Un abogado experimentado sabe las respuestas.

- El investigador o ajustador de la compañía de seguros puede ser muy amable, parecer estar muy preocupado y aún tratar de ser su amigo. Ėl o ella puede ser una persona maravillosa, ser entrenador del equipo de futbol local y ser miembro de su Iglesia o asociación civil. Pero nunca olvide que su trabajo es proteger a la compañía de seguros, para asegurarse de que usted reciba la menor cantidad que la compañía de seguros puede darle, y preferiblemente, tratar que “el asunto desaparezca”.

Este tipo de dicho de Jimmy Stuart le da una idea de cómo operan algunos ajustadores.

“Caramba, Yo sé que usted está sufriendo, pero usted no quiere darle importancia a esto y molestar a sus amigos y vecinos, ¿verdad? El investigador o ajustador puede tratar de que usted minimice la naturaleza y la extensión de su dolor. (“Caramba, no le dolió mucho, ¿verdad?”) o, el impacto de una lesión permanente. (“Usted también podrá tocar el violín utilizando la mano izquierda…”), o aceptar responsabilidad parcial o completa por el accidente cuando no fue culpa suya, (“Me imagino que usted pudo haber puesto más atención…”) o hacer que usted crea que es una de esas cosas (“Si usted llevó al perro a caminar más temprano…”), o decirle a usted lo difícil que va a ser recuperar algo (”Si yo fuera usted aceptaría esto. Usted nunca recibirá más y los tribunales tienen un retraso de 7 años y usted nunca va a poder contratar un abogado, y son tan caros…”) Tonterías. Esas son patrañas de ajustadores de seguros que un abogado puede ayudarle a evitar.

Sí. El término “accidente” generalmente se utiliza para cubrir un gran rango de cosas que no se suponía que iban a pasar – o por lo menos le pasaron a la persona lesionada. Lo que es crítico son las circunstancias de hecho que dieron lugar al “accidente”. Dependiendo de los patrones del hecho y de las circunstancias, puede haber consecuencias legales radicalmente diferentes aún si los resultados del “accidente” fueran todos iguales. Como algunas veces hay diferencias importantes entre ellos, hay consulta gratis en las secciones de Accidentes de Automóvil, Accidentes con botes y en el agua, Resbalón y Caída, Buses, Trenes y Aviones y Muerte por Negligencia.

Hay muchas actividades que son peligrosas, de por sí, como utilizar explosivos para demoler un edificio, o tener animales salvajes para exhibición en un circo. Sin embargo, estas actividades pueden ser beneficiosas para la sociedad en general. Como resultado, los tribunales han creado una doctrina de “Responsabilidad estricta” que intenta balancear los intereses conflictivos de permitir actividades socialmente beneficiosas al mismo tiempo que “mejora” a las personas que pueden ser lesionadas como resultados de estas actividades. Si los hechos muestran que su estado considera ser una situación de “responsabilidad estricta”, no importa que tan cuidadoso sea el que utiliza los explosivos o cuanta experiencia tiene. Aún si todos pensaron que el experto en explosivos estaba haciendo su trabajo de la manera más segura posible, cualquier persona “accidentalmente” lesionada en su persona o propiedad tendría derecho a recuperar por los daños actuales causados por la explosión. Similarmente, si el tigre “accidentalmente” se escapa de una jaula que el circo creyó que era a prueba de escape, y deambula por el vecindario, el circo probablemente es responsable de las consecuencias del “accidente” sin importar que tan cuidadoso fue el circo.

Si la conducta se considera como “temeraria”, los tribunales probablemente serán extra severos con esta persona temeraria. Suponga que un chofer normalmente cuidadoso, apurado por llegar a su casa después de una gran fiesta, está realmente manejando con exceso de velocidad y legalmente “borracho”. El chofer arrolla y lesiona seriamente a un peatón que accidentalmente estaba cruzando la calle. Además de los daños reales que sufrió el peatón, lo cual incluye salarios perdidos, cuentas médicas, rehabilitación, pago por cualquier lesión permanente, así como dolor y sufrimiento; el chofer puede ser responsable de daños disciplinarios en algunos estados, si el jurado determina que su conducta había sido temeraria.

Suponga que un chofer normalmente cuidadoso, mientras está hablando por celular, se distrae momentáneamente y choca al carro en frente de él. O un chofer “accidentalmente” es enceguecido por el sol y se choca con otro carro. Aunque el chofer pensó que estaba manejando cuidadosamente, el “accidente” lesiona tanto al pasajero en su propio carro como a un pasajero en el carro de enfrente.

Si el chofer no estaba ejercitando los niveles de cuidado necesarios en una persona manejando un carro, se diría que estaba actuando “negligentemente”. En ese caso el chofer (y la compañía de seguros del chofer, hasta los límites de la póliza) será responsable por los daños y las lesiones que causó el accidente. Cuando hay un “decreto de invitado” en los pocos estados con un “decreto de invitado”, el “invitado” no puede recuperar por” negligencia simple”. El pasajero en el carro del chofer puede ser limitado a la recuperación únicamente de cuentas médicas, o puede no tener ninguna suerte, a menos que la conducta del chofer haya sido más que “negligencia simple”. Aún es esos estados, un abogado puede ayudarle a evaluar si la conducta del chofer pudiera ser más que “negligencia simple”, permitiendo recuperación contra el chofer.

- Primero, no esté tan seguro de que todo fue culpa suya. Muchos accidentes resultan por cosas que la gente piensa que fueron su culpa pero realmente no lo son. Por ejemplo,

¿ Suponga que su carro repentinamente se sale de la carretera en una curva cuando usted iba cerca o al límite de velocidad. ? Usted se siente mal cuando reconoce posteriormente, que usted debía haber desacelerado aún más. Aunque usted hubiera estado manejando un Chevrolet Corvair – el carro que Ralph Nader demostró que era “inseguro a cualquier velocidad” – había un defecto de diseño que fue responsable de numerosos accidentes-. Un abogado puede ayudarle a evaluar los hechos y determinar si fue “todo culpa suya” o alguien más por lo menos comparte algo de la responsabilidad.

Segundo, aún si un accidente fue tódo culpa suya, es posible que alguien más sea responsable del alcance y la gravedad de las lesiones que resultaron. Por ejemplo, puede haber sido culpa suya que usted tuvo un accidente con su camioneta pickup, pero porque el tanque de la gasolina estaba en un lugar inseguro y se rompió durante el impacto, puede haber transformado un pequeño raspón en una gran catástrofe. O tal vez su sala de emergencia local lo envió a usted a casa sin decirle cuales eran las señales de peligro que usted debería saber, ¿ o tal vez su HMO no autorizó los exámenes que el doctor pensó que debían haberse hecho ?. De nuevo, un abogado puede ayudarle a evaluar estos asuntos.

Tercero, si alguien más resultó lesionado o la propiedad de alguna otra persona se dañó con el accidente, usted puede ser completa o parcialmente responsable de las lesiones, por lo menos hasta el alcance de lo que no será cubierto por su compañía de seguros. Un abogado puede asegurarse de que su compañía de seguros lo protegerá y puede ser capaz de ayudarlo a proteger sus derechos y bienes.

Si un “accidente” es verdaderamente “un Acto de Dios”, mientras su compañía de seguros puede pagar algunos de los daños, usted no puede cobrarle a Dios- nadie ha podido traer a Dios a un tribunal. - Sin embargo, solo porque el accidente puede haber sido causado por un “Acto de Dios”, eso no quiere decir que no pueda haber alguien más responsable de los daños creados por el Acto de Dios.

Por ejemplo, en un desastre extensamente publicado, un grupo de turistas extranjeros estaba visitando Arizona. Su guía, descartando la advertencia de los nativos del área, los llevó a través de un cañón estrecho durante la estación de lluvia. Una tormenta de lluvia a 15 millas de distancia creó una inundación repentina que mató a los turistas. Mientras la tormenta y la inundación repentina fueron Actos de Dios, puede ser muy probable que el guía y su patrón sean declarados legalmente responsables por no ejercitar el cuidado debido permitiendo que el grupo hiciera el tour a través del cañón en esa época del año. De la misma manera, si un constructor hace un trabajo de mala calidad de manera que durante una tormenta tropical – lo cual, por supuesto es otro Acto de Dios - el edificio se cae, el constructor puede ser responsable de los daños.

Fuera de las compañías de tabaco, pocos fabricantes empiezan intencionalmente a crear y vender un producto por naturaleza peligroso y escondiendo sus peligros. Aun así, hay muchos productos que lesionan a la gente, a pesar de los esfuerzos de un fabricante con reputacion de crear productos buenos, y de toda clase de regulaciones gubernamentales diseñadas a hacer que los productos sean seguros y bien marcados.

Si usted utiliza un cuchillo para cortar una rosca de pan, y usted se corta la mano al hacerlo, ni el fabricante del cuchillo, ni el panadero de la rosca de pan serán encontrados responsables. Pero si el cuchillo se rompe y lo lesiona a usted por un defecto de fabricación, el fabricante y posiblemente el distribuidor y el almacén que se lo vendió a usted van a ser responsables. De la misma manera, si la rosca de pan contenía impurezas que lo pusieron muy enfermo, la panadería puede ser responsable.

Si los productos no alcanzan los niveles establecidos por el gobierno, si la aprobación de un producto, requerida por el gobierno (tal como una droga nueva) se obtuvo suprimiendo los resultados negativos de las pruebas, claramente habrá responsabilidad por parte del fabricante. Un abogado puede evaluar los hechos y las circunstancias, y también evaluar con franqueza cuanto podría ser la recuperación.

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